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23 de diciembre de 2014

#GraciasPelaez el "10" abandona el campo de juego

Hoy a las 6.45 pm se apagara el micrófono RCA del Doctor Hernan Pelaez desde el cual llevaba la batuta de uno de los programas insignias de la radio colombiana "La Luciérnaga".

El programa que hace una mezcla extraña de Realidad y Ficción, y que nos enseño una manera diferente de sonreírse a la vida, como reza su cabezote de inicio, pierde hoy a su hombre insignia, al talentoso, al "pibe" (guardando las debidas proporciones) por el cual pasaba el balón creativo que permitió por mas de 20 años que un grupo de personajes distintos, irreverentes y disparatados sonaran armoniosos y casi magistrales.

Y como no reconocer el talento del Doctor Pelaez si siempre logro hacer ver lo mejor del equipo que lo rodeo, fue el director técnico que escogió su alineación y que se la jugo a muerte por ella, así como también el clásico 10 del futbol; una de las pasiones enfermizas del doctor; que siempre supo donde poner el esférico al jugador preciso en el momento exacto, para lograr el mejor resultado. Por su causa muchos hoy son reconocidos, aunque ya recorridos y talentosos, pero que en un momento cualquiera cruzaron su camino con este ingeniero químico, y ya nunca mas volverían a ser los mismos, fueron y son aun mucho mejores. Nombres como Juan Harvey Caicedo (q.e.p.d) voz inconfundible que al ser parte de la Luciérnaga se hizo aun mas nuestro, o Guillermo Diaz Salamanca, el hombre mordaz de las mil voces, quien hoy gracias a ese accidente en su vida llamado Hernan Pelaez vuela mucho mas alto de lo que quizás algún día podría imaginar,y que decir de Edgar Artunduaga, Periodista rebajado a senador pero vuelto en si para el periodismo, que brillo como el que mas; quuien en su momento Pelaez defendió arriesgando su propia estabilidad laboral (se aparto de la dirección del programa hasta que Andres Pastrana ascendió a la presidencia de Colombia) en la compañía que ha sido su casa durante tantos años; y  hoy desde  otra casa radiofónica hace lo que mejor sabe hacer y que pulió en su trato día a día con el maestro que hoy se va. Falta espacio para enumerar a tantos que pasaron y partieron hacia otros rumbos laborares o eternos o aquellos que aun permanecen y que con su aporte ayudaron a este maestro a hacer de la radio la sala de estar mas acogedora de las tardes.

Hernan Pelaez es sin lugar a dudas un maestro del periodismo y de la radiodifusión, es en términos futbolisticos el ambicioso del balón, el que no la suelta, sino en el momento preciso, con pases magistrales, que regatea si es necesario,quien  la ofrece pero la domina  llevandola a termino seguro. El trató la información como el balón en los pies de un mago de las fintas, como tantos ilustres del buen futbol que el pondera a diario en reminiscencias junto a Ivan Mejia (gracias a Dios no se termina también El Pulso del Futbol), procurando que siempre llegase a su objetivo final: al oyente bien informado, pero aun mas importante al oyente visceral, activo, participante, deliberante, llamado a tomar una posición, y lo hizo sin presionar su audiencia, solo con la sinceridad que da el hecho de no haber vendido su alma a nadie, ni haber comprometido sus criterios. Quizás es por eso que se va, quizás ya no pudo evadir mas el tener que caer en algún tipo de compromiso en los cual se coartaría su libertad de pensamiento y de opinión, esa verdad probablemente nunca la habremos de saber.

En lo personal, comencé a escuchar a Hernan Pelaez en "La Polémica", otro de los programas insignes y añorados por los verdaderos hinchas del futbolallí el mostró su talante, manejando monstruos de la locución y del comentario deportivo, disimiles, conflictivos, hilarantes, polémicos como el nombre del programa, a los cuales el como  autentico director de orquesta cada noche dirigio y que a las 9 pm  dejaba en la audiencia,  la sensación de que a pesar de los bochinches y las refriegas, el fútbol salia bien librado y y los oyentes aun mas cautivos y  enamorados de la pecosa numero 5.

Esa es su esencia: el buen trato de la información, la necesidad de informar con criterio, con veracidad, siendo capaz de sacrificarse por lo políticamente correcto. Le sobrevive El Pulso del Fútbol y los que gustamos de la pasión de multitudes lo agradecemos enormemente, pero debemos reconocer que cada vez nos queda a los radioescuchas fieles menos espacios para encontrar algo gratificante.

La Luciérnaga continuara, pero es probable que implique un cambio radical en su formato y devenir para poder seguir siendo el programa que acompaña el regreso a casa de muchos oyentes en Colombia. Sin demeritar a los que han tenido que tomar la batuta del director por las ausencias del Doctor Pelaez, nunca ellos fueron capaces de llenar los zapatos de este melómano empedernido, su estilo es único, y nunca podrá ser imitado. 

Se hace camino al andar, hace 23 años ya, un apagón nos impuso un estilo de información que amamos y/u odiamos según fuera  la circunstancia, pero que se hizo parte importante de nuestra vida (en mi caso la mitad mas uno), y ya no sera mas, no importando que figura llegue a tomar la posta.

Buen viento y buena mar Doctor Hernan Pelaez Restrepo, sus fieles lo seguiremos en su proyecto actual y en aquel que ose intentar, sabiendo que no seremos defraudados, a La Luciérnaga igual deseo, en manos de Gustavo Gomez comenzara algo nuevo, que no debe admitir comparación, pero que sin duda deberá corroborar que la radio es como el  eslogan de Caracol Radio: "Mas Compañía" 

10 de diciembre de 2013

La Caida Anunciada de Petro

El rostro del  fallo proferido el día de Ayer por la Procuraduría en contra de Gustavo Petro es el de Anceno Rodríguez Buitrago, muchos no lo tendrán presente pero fue este hombre, operario de  Aguas de Bogotá, la victima visible de la improvisación y el abuso de autoridad de Gustavo Petro, el cómo recolector de basuras, trabando de manera anti técnica en una volqueta,  vehículo no apto para dicha faena, falleció en el cumplimiento de sus labores, debido a flagrantes fallas de seguridad. Por el tan solo, este fallo tiene toda la validez.

En un país acostumbrado al pan y el circo, que se legisle y se haga cumplir la ley es una excepción, el caso de Gustavo Petro no es ni será la excepción. La destitución por parte de la Procuraduría y la inhabilidad para ejercer cargos publicos y de elección por 15 años, es para muchos una injusticia para este seudo salvador de la patria.

Petro, un demagogo empedernido creyó que podía llegar a la Alcaldía mayor de Bogotá a imponer su ley sin respetar la ley que el mismo ayudo a promulgar en su paso por el congreso de Colombia, y en su estilo autócrata y pendenciero comenzó a ejecutar su política de una “Bogotá Humana”; muy loable en realidad; sino fuera está el cascaron de una soslayada lucha de clases, donde metió en una misma bolsa como blancos de su lucha a sus detractores, a los corruptos y a personas ajenas a las dos anteriores pero que cometieron el “delito” de esforzarse, hacer la diferencia, crear capital económico y de trabajo, y que el configura con desacierto como “oligarcas”, no dudo que muchos de los que el presidenciable en ciernes y hoy quieto en primera, llama con este epíteto son revenidos de cunas “nobles” segundas y terceras generaciones de rancios aristócratas criollos, pero no son todos los que son, ni son todos los que están.

Petro llego a la Alcaldía fungiendo como víctima, y quiso a través de esto reformar la ciudad a su antojo, copiando formulas chavistas (PDVSA = Empresa de Acueducto de Bogotá) con el fin de desarrollar su propia revolución, pero olvidando lo más esencial: el respeto y el acatamiento de la ley, que cuando le convino fue buena para sus propósitos pero que cuando no, ataco con cinismo y desvergüenza.

Petro es un político y un agitador de masas no un administrador, y debió reconocerlo cuando juro gobernar el destino de la Ciudad Capital, no tan solo por los 700000 y pico que votaron a su favor, nunca se supo rodear, busco con afán aquellos que les patrocinaran sus trapisondas disfrazadas de justicialismo, y no aquellos que permitieran de una forma técnica y pensada llevar a cabo un plan de desarrollo lógico para una ciudad como lo es Bogotá, y por eso muchos que podrian haber cumplido ese perfil requerido, lo fueron dejando en el camino o el los saco por la puerta de atrás, como por ejemplo, que no dejo de sorprender a más de uno, el hecho de que su primer secretario de Gobierno el señor Antonio Navarro Wolf se bajara más pronto que tarde del tren Petrista (sin razones aun aclaradas), y así ha continuado el desfile de funcionarios, renunciados o destituidos, hasta el día de hoy.

La decisión del Procurador Alejandro Ordoñez, que disgusta a los Petristas a mas no poder, (esperanzados en un estado “social” del menor esfuerzo donde todas las responsabilidades corren por cuenta del gobierno y ellos solo tienen que estirar la mano para recibir) se fundó en la ley y el derecho, y para desacreditarla hoy han tomado la más fácil: Declararla como una decisión política amañada, para beneficio propio, y aquí hago un paréntesis, nadie duda que Alejandro Ordoñez tiene miras altas, pero se debe reconocer que a papaya puesta, papaya partida, Petro se sirvió por su terquedad y autoritarismo en bandeja de plata y el “procurador candidato” aprovecho, el fallo es en derecho, Petro violo flagrantemente la ley y por tanto debe ser castigada la falta.

Mal ha hecho Petro en confundir peras con manzanas al tratar de mezclar el fallo en su contra con el proceso de paz que lidera el Presidente Santos, si Petro no fuera tan soberbio (con el agravante que contagia de su soberbia a sus áulicos), se daría cuenta que falto a la ley, y que él no puede violarla olímpicamente  y luego al verse juzgado y condenado, hacerse acreedor una vez más de amnistía por el hecho de hacerse la victima y aprovechar y arroparse nuevamente en la izquierda que desdeño para alcanzar la alcaldía y que hoy en su hábil manipulación vuelve a llamar a su alrededor para poder gritar que lo que ayer se fallo es un golpe contra la paz y que él seria el florero de Llorente que destruiría el mal llamado proceso.

Y este es otro tema que debe entrar en consideración, hasta donde los colombianos vamos a aceptar las condiciones de los alzados en armas antiguos y actuales para que haya la paz? La perorata de Petro acerca de que destituirlo a él es un ataque a la paz, es chantaje tan vil como el que ejerce las Farc que asesinan despiadadamente y que pretenden justificar como acciones validas de guerra, la ambición de los violentos de toda índole es doblegar bajo chantaje. Nada justifica la violencia, ni de derecha ni de izquierda, ni verbal.

Si Petro no fuera Petro, se esperaría un orden civilista frente al fallo de la Procuraduría, pero como es Petro, no nos sorprendamos si termina de nuevo de pantaneras y canana atacando a la población que juro defender tanto como congresista como mandatario de Bogotá, y lo expreso de tal forma pues es lo que él ha venido pregonando tanto con el proceso de revocatoria (un derecho legítimo del constituyente primario) como con  el proceso que le llevo la Procuraduría y el cual nunca y jamás hubiese sido de no ser porque el talante de Petro no le permitió ver que sus extralimitaciones y abusos, podrían tener consecuencias.

Temo y con razones fundadas que en mi ciudad (escribo esto con dolor de ciudad, por la distancia y la imposibilidad de hacer algo más), el agitador Petro levante un movimiento agresivo de masas que degenere en violencia destructiva. Por la actitud megalómana y mesiánica que maneja (como se parece en esto a Uribe Vélez) es de pensar y de temer que se vea a sí mismo como un Gaitán sacrificado en el  altar de la Procuraduría el cual debe ser vengado. Dios tenga misericordia de nuestros hijos los cuales son las victimas directas de nuestras malas decisiones.

23 de agosto de 2013

Mi opinión frente al paro actual en Colombia

Mi opinión frente a los paros.

Entiendo la problemática que hoy padecen varios sectores de la economía colombiana, y el derecho que les asiste a ser escuchados y a que se planteen soluciones que les permitan seguir produciendo con unos márgenes dignos de ganancia, sin menoscabo de sus esfuerzos e inversión, no obstante repruebo cualquier actitud hostil y provocativa, que produzca efectos violentos.

Los bloqueos en las carreteras impidiendo la libre movilidad (que es un derecho fundamental) engendra violencia, no pueden como escuche de un productor lechero  de Buga, forzar a la gente a hacerse participe del paro por las buenas o por las malas (privándoles de su sustento o de su movilidad).

La tensión que se presenta en los susodichos bloqueos son siempre ollas a presión listas a explotar, que ante la menor provocación genera en hechos de sangre de parte y parte; han posteado las "innumerables" escenas de ataque a los campesinos en Boyaca, pero no los buses pinchados a la fuerza y atravesados en las vías por los manifestantes o en el peor de los casos los mismos buses incinerados porque su conductor se negó a participar de la protesta, (prejuzgados sin tener en cuenta que muchas veces ese vehículo no pertenece a un gran empresario del transporte, como se cree para ese mal proceder, sino que es el sustento de una familia de la cual  su cabeza se deslomo 20 o más años para poder tenerlo y es todo su patrimonio, perdido en minutos), protestantes apostados en las colinas cercanas a las vías apedreando los vehiculos que osan transitar por las vías bloqueadas, o lo que para muchos podría ser jocoso, pero para mi es el regreso a la barbarie, de "lavar" con leche (que muchos niños del mismo campo anhelarían tener para teñir de blanco la aguadepanela de todos días) los automóviles de aquellos que probablemente se atreven a transitar por los sitios de bloqueos no por deporte sino por mera necesidad, pues su sustento depende de poder llegar a otro sitio y cumplir su deber laboral.

Me juzgaran, pero tengo argumentos para no hacerme parte de algún bando en conflicto, pues lo que tengo y lo que soy no es porque me he sentado esperando de otros soluciones, me he esforzado tanto como puedo, y he entendido cada adversidad como una oportunidad, he reconocido que lo que soy, lo que tengo Dios en su benevolencia me lo ha concedido.
He puesto mi confianza en Dios y he seguido su palabra de esforzarme y ser valiente, sin temor ni desmayo pues Él es mi proveedor.

Esta crisis que hoy vive mi Colombia es simplemente la consecuencia de darle la espalda a Dios, y por consiguiente fuimos entregados a nuestros egoístas deseos y a nuestros desvaríos, el día que decidimos que los destinos de este país no serían sometidos a la voluntad de Dios, simplemente dejamos el país al garete, al albedrío de unos pocos: insensatos y mezquinos.

 La palabra de Dios es clara, si nos volvemos a Él el se volverá a nosotros, por tanto pido justamente a Él que nos ayude a volver en sí, a fin de poder ver un mejor futuro para nuestros hijos, ese futuro que no depende de decisiones de hombres sino del designio divino, pues muchos se atreven hoy a argumentar que sus demandas están fundadas en un mejor porvenir, escondiendo oscuros intereses propios, presentes y viles.